jueves, diciembre 23, 2010

El último y nos vamos

No se ve la Luna desde mi oficina. Por más que la busqué el otro día, por el patio, el jardín, la cochera, caminando con la cabeza dirigida al cielo, no la encontré por ningún lado. La vi, apenas, mientras caminaba hacia mi coche. Como si fuera mi punto de referencia para volver a casa.

Manejar en el D.F. no te despeja la mente. Te la enmaraña. Te subes al coche tranquila y te bajas de él con ganas de azotar la puerta y después tirarlo por una barranca. La gente aquí toca el claxon por todas las razones equivocadas: porque no quieres pasarte el alto, porque no piensas atropellar a ningún transeúnte que decidió cruzar cuando no le corresponde, porque mantienes tu carril, porque vas a una velocidad moderada, porque manejas un coche pequeño, porque eres mujer, porque te ves joven, porque no puedes volar y desaparecerte de su camino. En resumen, porque existes y ocupas un lugar en el espacio. 

Ojalá sólo tocaran el claxon. También aplican el enfrenón y el rebase a un milímetro de ti, para asustarte. Las malas palabras y las señas. En respuesta, lo que yo aplico es mirar hacia adelante y hacer como que no me doy cuenta de nada. Mirar solamente con el rabillo del ojo. En el peor de los casos, sonreírles. ¿Qué otra cosa se puede hacer en una batalla tan inútil?

También es inútil intentar escapar de lo que somos. De aquello para lo que cada uno de nosotros nació.

Sé de sobra que no nací, por ejemplo, para ser bailarina. Lo retomé unos meses en una academia que impartía clases multinivel. Lo dejé poco después. Prefiero no dar explicaciones. Sólo diré que me pareció más prudente, aunque no lo hice, unirme a las filas de las "señoras" que hacen pilates o cardio. O ya de perdida un curso de baile de salón para personas de la tercera edad. 

Hablando de la edad, es natural pensar que crecer es cambiar. Evolucionar. Lo que nunca cambia es que el 27 de diciembre es mi día de los inocentes particular. Todo durante esas 24 horas es como una broma sin gracia. Un recuento de los daños. Pocos lo entienden. Muchos adoran ser el centro de atención durante un día completo, el día que nacieron. Muchos, también, exigen serlo.


Me remito a un solo deseo, contar con la compañía de alguien en particular. No es nada personal. Pero sí es algo difícil de explicar. Podría celebrar mi cumpleaños  con gusto cualquier otro día del año menos ese. Lo he propuesto, pero todos a mi alrededor se han negado. "Que no, que no. El mero día, siempre." Pero es que el mero día yo no puedo. Nunca. 

Desde mi oficina a veces sí puedo ver el Sol. La Luna es más escurridiza. El gran problema es que a él no lo puedo ver directamente. Y me olvido a propósito de los lentes oscuros. A veces soy así de cobarde.

Me han dicho: "No puedes permitir que cosas tan pequeñas te afecten", pero las  grandes y fuertes que han pasado las soporté sin romperme. Los pelafustanes en la calle han refinado sus comentarios no solicitados. En lugar de las otras cosas terribles que son capaces de decir a desconocidas, me gritaron un día "guapa". Se sintió igual de ofensivo, o más. Prefiero la palabra "bonita" y de la boca de alguien querido. Me dijeron también: "Escribe, escribe, escribe", mientras yo hacía como que no podía escuchar, como que estaba dormida.

Ha sido un año difícil, todos en cierta medida lo son. Hubieron puntapiés, oportunidades minimizadas porque existen quienes, como los cangrejos en la cubeta, creen que cuando ven a alguien crecer, ellos se achican. Sólo llevé un año de Latín pero lo cito para que se me escandalicen esos pretenciosos que no soportan las pretenciones de otros: "
Facilitas nimia, partem stultitiae sápit". La afabilidad excesiva tiene sabor de necedad. Lo dijo Tácito. Asiento tácitamente. Más tácito no se puede: sólo hay espacio para la verdad. No se dan cuenta, parece, que la transparencia y la sencillez desaparecen en cuanto intentan ponerse máscaras detrás de un discurso exageradamente amable.  

Unas cosas por otras.  

Se publicó un libro que escribí para niños de 9 a 10 años. También un pequeño cuento que me gusta mucho, en la revista Aeda de Casa Lamm (gracias a mi amigo Topo). Por ahí conseguí un lugar en un concursito de relatos hiperbreves. De los demás concursos, nada. Bueno, sí, las gracias. Aunque, si se tuercen los comandos, esa palabra no exista en el diccionario electrónico de la RAE. 

Mandé y recibí más cartas que nunca. 

Recuperé, ya muy al final, mi sentido del humor. Se me había perdido. Esta vez no dejaré que se escape.

Vi Cuernavaca, Cocoyoc, Miami, Chihuahua. Por distintas razones, unas tristes, otras no. Próximamente: Despedir el año en Cozumel. Miami es seguro, Nueva York es posible. Madrid ya no. Tampoco Chicago. Quisiera Italia, en un sueño muy guajiro, pero dudo mucho que en un futuro cercano sea posible cruzar el charco. He pensado mucho en Chile. Mi eterno destino favorito que jamás he pisado. 

Ya me despido. Es lo que he intentado hacer desde el principio de este post. Pero también me han dicho que me despido demasiado. Será que "el que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse". Pero debe ser al contrario. Tengo muchas ganas de irme. Soy incapaz de hacerlo sin antes mandarles a todos un abrazo enorme, hacer una pequeña caravana, aunque no la vean, y decirles que hasta pronto. Hasta muy prontito. 

P.D. Feliz Navidad y que el año 2011 sea inolvidable. 

10 valientes comentaron:

Anónimo dijo...

Bastante completo este año, ¿no? Y el que sigue viene tupido. Verás, verás... a escribir mucho!

Me gusta cómo puedes ser críptica pero al mismo tiempo muy abierta y franca.

Feliz navidad y ya nos veremos pronto por aquí!

m313n45 dijo...

No sé si aún te des una vuelta por aquí el día de mañana. Pero igualmente te deseo una feliz navidad señorita.

Respecto a lo de tu cumpleaños comparto parte de esa idea. Así que el día que quieras festejarte avísame para poder extender mi felicitación.

De nueva cuenta te deseo una feliz navidad a ti y a toda la gente que está contigo en esas fechas, a los que no pudieron estar pero quisieron y a todo aquel que se lo merezca. Feliz navidad.

PD: Excelente post. Me alegro el día y me hizo recapacitar un poco sobre algunas cosas. Gracias. Aunque no exista según cierta página. =)

Anónimo dijo...

Muy buena esta ebtrada. Creo que de las más largas... feliz Navidad y Años nuevo. Les llamaré hoy o mañana...tutor

Milia dijo...

Aparentemente manejar en el DF es igual que manejar en RD.

Feliz Navidad!!!

Anónimo dijo...

Felicidades por tan buen año -porque al final todos lo son- y que el próximo año sea todavía mucho mejor!! Que se cumplan todos tus sueños!!

Anónimo dijo...

Se me olvidó felicitarte el 27.
Después de leerte me alegro, lo haré un día de estos.
Hacía mucho que no venía por aquí. La última vez los tenis pedían acceso de entrada y yo desconocía la combinación mágica. Y luego.... no volví.

Hoy te he leído de sonrisa en sonrisa. No sabía que ya tenías coche, ni de tus concursos y cuentos,ni.... El momento del tráfico en DF, lo he compartido con mi hermana en voz alta, y he notado en el tono de mi voz ese matiz de orgullo cuando ves qué bien hace las cosas la gente que quieres.

Te escribiré ;)
Achuchones muy apretados!!!

Y Feliz 2011.
MJ

am dijo...

Anónimo, muchas gracias, nos veremos pronto, supongo.

Melenas, me da mucho gusto. Espero que hayas pasado una muy feliz Navidad. Gracias por leerme, un abrazo.

Tutor, espero no haberlos cansado, sí estaba bastante larga. Feliz 2011, supongo que nos veremos hasta septiembre.

Milia, espero que allá sea un poquito mejor. Feliz Navidad, feliz año!

Muchas gracias, Anónimo, me gustaría identificar quién eres para poder contestarte de manera más personalizada, pero lo mismo para ti. :)

MJ, el mejor regalo ha sido encontrar tu comentario. Pasaron muchas cosas, muchas, en el 2010. Espero que haya llegado bien mi postal, según yo la mandé a la dirección correcta esta vez. Te escribiré yo también, con más calma y contándote más cosas. Siempre te tengo presente y así seguirá siendo. Un abrazo enooorme, que este año sea muy bueno para ti. :)

m313n45 dijo...

AM: Hace menos de un minuto entro mi señora madre a mi cuarto para entregarme una postal.

Bien dicen que mas vale tarde que nunca.

Respondiendo. Me la pase muy bien en ambas fechas (navidad y año nuevo) junto a la familia y en casa. Espero tu tambien te la pasaras muy bien en compañia de tus seres queridos. Un abrazo y de paso desearte un feliz año a ti y todos tus seres querido.

PD; :correaleerlacarta:
PD2; Disculpa la ortografia. Ando un poco peresoso.

Rodo dijo...

Hola oye yo no tengo coche y sospechaba que en la capital los conductores se enojan prácticamente por cualquier cosa y ahora veo que eso del tráfico es igual o peor que andar a pie. ¿Sabías que caminar en el metro produce exactamente los mismos efectos de cólera en la gente? ¿sabías que también te rebasan a un milímetro delante de ti para que te encabrones?
¿sabías que me he peleado un par de veces con tipos que no toleran que tú camines más rápido que ellos?

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Podría ser una motocicleta la respuesta.

Anónimo dijo...

Y en el 2011 no piensas escribir?