lunes, febrero 14, 2011

Ni a ella

La verdad es que cada vez que tengo alguna ocurrencia más o menos decente (desde que decidí dejar un poco en paz este blog y escribir sólo cuando realmente tenga algo que decir), abro la ventana para crear una nueva entrada y en cuanto veo los botones, los campos para título, texto y etiquetas, me quedo con la mente en blanco, mirando hacia la pared (que también es blanca). Entonces lo que antes me parecía digno de contarse ahora no lo es. Ni para contárselo a la pared. 

5 valientes comentaron:

Marc Roig Tió dijo...

Vaya, qué lástima.

Marta dijo...

En realidad, has contado bastante. Mucho, diría yo ;)
Si te sirve -un poquito- de consuelo: me pasa idéntico con muuucha frecuencia ¡je!

Anónimo dijo...

Seguro que a la pared le interesa...

am dijo...

A la pared tal vez sí. :)

Anne dijo...

A mi siempre me interesa!